Maga, como podría yo no pensarla si cada que veo el cielo, la veo a usted en esa pequeña nube blanca que asemeja su sonrisa una sonrisa pura, sutil y bella. ¿Alterará sus fusiles?, si le digo esta noche que la quiero ¿Llamará al pelotón?, para que me destierre de sus pensamientos es inútil querer disimular lo que siento por usted si al verme me derrite el alma cómo el sol al hielo si con su luz he descubierto que usted es un sol y yo una pobre flor marchita, que busca desesperada los rayos de su amor. Ay Maga, ¿Alterará sus fusiles?, si esta noche la beso.