Quisiera volver a ser un niño y olvidar todo este sufrimiento; desearía volver a confiar sin miedo a que me vuelvan a lastimar. Pero ahora vivo con mi corazón partido en mil pedazos mientras veo cómo todos me abandonan después de usarme. No merecía sufrir tanto, pero es mi culpa por entregarme completamente sin pensar que solo iban a jugar conmigo. Soy un idiota destinado a estar solo, y lo único que me queda es esta fea y desgastada soga y una botella de alcohol con la que intento ahogar todos mis recuerdos. Tristemente, ya se está acabando el alcohol y solo quedará la soga, mi última acompañante que me ayudará a acabar con todo. En ese último momento, cuando la vida se deslice entre mis dedos, sentiré el abrazo frío de la muerte como un alivio, liberándome del dolor eterno y llevándome a un lugar donde ya no habrá más sufrimiento ni traición.
No comments at this point, please be the first to comment on this post.